Ella está comandada reflexiona sobre el momento en que la humanidad
comenzó a adaptarse a la tierra, trazando su viaje de coexistencia y
desarrollo. La naturaleza y los materiales extraídos de la tierra han sido
esenciales para la vida humana. Sin embargo, la humanidad no los dejó tal
como eran, sino que los impregnó con ecos de sus emociones internas. De
esta interacción entre el ser humano y la naturaleza nació la letra,
narrando una historia humana que inmortaliza experiencias y deja un
impacto duradero en las generaciones futuras.
En medio de este profundo legado de memoria y narración, la artista se
siente cautivada por las huellas dejadas atrás. Encuentra inspiración al
explorar el potencial de los materiales que la rodean — reuniéndolos,
deconstruyéndolos y transformándolos — para revelar la esencia de
Medina. Este viaje le ha permitido descifrar la cultura de la ciudad, que la
ha influenciado profundamente.
Bidimensional — 37
A través de su escultura en papel, revive estas historias utilizando
escritura cuneiforme y pictográfica junto con letras árabes, rindiendo
homenaje a una historia rica, una herencia profunda y una identidad que
se remonta a miles de años. La obra interpreta las dualidades
contradictorias entre lo creado y lo oculto, lo presente y lo ausente, el
pasado y el futuro — conectando mundos diversos que expresan nuestra
experiencia humana continua, arraigada en nuestra relación con la tierra y
su naturaleza.